Consejos para afrontar la PAEG con buen rollo

Sí, está demostrado. Uno de los factores que más influye en el rendimiento académico de los estudiantes es la ansiedad, un estado que se manifiesta a través de reacciones emocionales negativas. Cuando la ansiedad se produce a niveles elevados, puede interferir seriamente en la vida de la persona, y, en el caso que nos ocupa, afectar a sus capacidades frente a la selectividad.

Pero no todo está perdido. Aún puedes plantar batalla a los odiosos nervios de última hora con los sencillos consejos del Servicio de Atención Psicológica de la UCLM, al que puedes acceder aquí.

Para la ansiedad “anticipatoria”, es decir, la que se produce a la hora de estudiar o al pensar en qué pasará en el examen, lo mejor es pensar positivamente. Intenta cambiar los pensamientos negativos por pensamientos racionales. Por ejemplo, en vez de decir “Voy a suspender”, di “Tengo la habilidad para aprobar, solo necesito trabajar más”, “Un poco de activación me puede ayudar. Así lo haré lo mejor que pueda”.

La principal conclusión es sencilla: piensa en positivo y lograrás vencer el fantasma de los nervios.

Para realizar esta técnica correctamente debes seguir estos pasos:

1. Detecta los pensamientos negativos que te producen ansiedad. Escríbelos en una lista. Observa que este tipo de pensamientos no son operativos: no son reales, no facilitan metas de conducta (estudiar, aprobar), no facilitan metas de emoción: sentirse bien, con tranquilidad y seguridad, te restan energía para estudiar y rendir en el examen.

2. Contrasta estos pensamientos con lo real y cuestiónalos. Analiza si lo que piensas refleja la realidad o es algo exagerado, negativo y generaliza demasiado, es decir, te plantea cuestiones como “¡Todo me sale mal!, ¡no aprobaré nunca!”. ¿Realmente es cierto?, ¿en qué te basas para afirmar que lo que piensas es cierto?.

3. Crea otros pensamientos más concretos, positivos y reales, como: “Me voy a dar una oportunidad”, “No puedo adivinar el futuro”, “Voy a hacerlo lo mejor que sepa”, “Voy a estudiar lo que me dé tiempo”, “Si suspendo, podré soportarlo aunque no me guste”, “Puedo aprender de mis equivocaciones”.

4. Practica estos pasos de forma activa tantas veces como sea necesario. Para ayudarte, puedes coger un folio y dividirlo en dos partes. En una escribe los pensamientos automáticos, irracionales; y en el lado contrario, cambia éstos pensamientos por otros más racionales y lógicos, más positivos.

La ansiedad puede sobrevenirte mientras estudias. El Servicio de Atención Psicológica de la UCLM también ofrece algunas claves para superar este tipo de ansiedad:

1. Asigna el tiempo necesario para hacer todas las cosas que necesitas (organización del tiempo) para revisar el material, hacer esquemas… Aplica las distintas técnicas de estudio.

2. Aumenta la confianza en ti mismo. Piensa en positivo.

3. Establece metas de estudio de manera que no te satures. Para ello, debes distribuir bien tu tiempo.

4. Si te sientes nervioso, utiliza técnicas de relajación.

 

 

Protagonistas de la UCLM

2016-11-08T14:11:58+00:00