La respiración abdominal te ayuda a superar los nervios

Uno de los factores que más influye en el rendimiento académico de los estudiantes es la ansiedad. Este estado puede manifestarse con síntomas como la taquicardia, la sensación de ahogo, la inquietud o los pensamientos negativos. Se ha demostrado que la respiración abdominal constituye una de las mejores técnicas para combatir la ansiedad, una situación bastante común ante situaciones de estrés como la selectividad.

A continuación, te indicamos algunas pautas para practicar la respiración abdominal de forma sencilla:

• Pon una mano en el pecho y otra sobre el estómago para asegurarte de que llevas el aire a la parte de abajo de los pulmones, sin mover el pecho.

• Al tomar el aire, lentamente, lo llevas a la parte de abajo de tus pulmones, hinchando un poco el estómago y la barriga, sin mover el pecho.

• Retienes un momento el aire en esa posición.

• Sueltas el aire, lentamente, hundiendo un poco el estómago y la barriga; sin mover el pecho.

• Procura mantenerte relajado y relajarte un poco más al soltar el aire.

Para familiarizarte con la respiración abdominal, comienza a practicarla en un momento en que estés tranquilo

Te resultará más fácil si estás acostado o recostado en un lugar cómodo, silencioso y con temperatura agradable. Y ten en cuenta estos consejos para optimizar esta técnica de relajación:

• No tomes mucha cantidad de aire en cada inspiración.

• Es mejor que respires por la nariz, pero si tienes algún problema que te lo impida, respira por la boca sin abrirla demasiado.

• Practica varias veces al día (al menos dos sesiones, de diez minutos cada una), durante un par de semanas.

• Cuando ya domines la técnica en posición de tumbado o recostado, practícala en diferentes posiciones (sentado, de pie, andando…) y en diferentes lugares, empezando por los que te resulten mas fáciles.

 

Protagonistas de la UCLM

2016-11-08T14:11:58+00:00